Alternativas a Twitter: ¿Qué es mejor, Bluesky o Mastodon?

Ayer una amiga me preguntó esto y he estado dándole vuel­tas a cuál es la mejor respuesta, porque depen­derá de cada persona. Eso sí, como punto a favor de Masto­don, tiene botón de editar, cosa que Bluesky todavía no (dicen que están trabajando en ello).

Aparte de ese deta­lle del botón de editar, este post es para expli­car, en modo metáfora y sin palabros técni­cos, cómo funcio­nan las dos redes y que así tengáis toda la infor­ma­ción para decidir. Aviso que simplifico y no entro en todos los deta­lles que se podría entrar porque no es el obje­tivo de este post.

Lo primero es enten­der que Bluesky y Masto­don son dos cosas muy distin­tas, por la filo­so­fía que hay detrás de cada una de ellas. Para expli­car esto voy a hablar de países, ciuda­des y barrios.

Bluesky y Masto­don son ciuda­des de dos países dife­ren­tes y cada uno de estos países tiene unas reglas de funcio­na­miento distin­tas. Bási­ca­mente un país está gober­nado por empre­sas de millo­na­rios  y el otro está gober­nado (o cuidado) por perso­nas.

1. El país « Redes socia­les priva­ti­vas »

Por un lado tene­mos el país « Redes socia­les priva­ti­vas » (que son las que todo el mundo usa y conoce), que es un país gober­nado por millo­na­rios que fundan ciuda­des para poder extraer datos de los habitan­tes de esas ciuda­des y hacer dinero con ellas o manipular elec­cio­nes. Como ciuda­des de este país tene­mos, entre otras, a Facebook, a Instagram, a Youtube, a GoodReads, a Twitter…

Estas ciuda­des no tienen barrios (luego vere­mos por qué esto es impor­tante) y son como ciuda­des medieva­les rodea­das por una mura­lla, por lo que los conte­ni­dos que hay en ellas siem­pre se quedan dentro de la mura­lla. Por eso tienes que entrar en cada una de ellas de manera sepa­rada si quie­res saber qué sucede dentro de las casas (las cuen­tas de usua­rio) de cada ciudad/red.

Tampoco hay cami­nos que unan ciuda­des con otras. Así que si estás en Instagram, estás en Instagram y no puedes leer desde allí nada de Twitter. Parece lógico, ¿ver­dad? Vere­mos luego que en reali­dad las cosas pueden ser de otra manera.

La ciudad Bluesky

Dentro de este país, a Twitter le ha salido un compe­ti­dor, Bluesky, otra ciudad que perte­nece y es gober­nada por millo­na­rios: de hecho está fundada por el ex propie­ta­rio de Twitter.

Puedes entrar en esta ciudad, que ahora es un lugar mucho más tran­quilo que Twitter, bási­ca­mente porque les conviene (recor­de­mos que hace unos años Twitter también era una ciudad de inter­cam­bio de cono­ci­miento y donde cono­cías a gente muy inte­re­sante y ya vemos en qué se ha conver­tido) y hacerte una casa allí. Funciona muy pare­cido a Twitter, la verdad, con colores y un diseño que te resul­ta­rán muy fami­lia­res.

Mucha gente que ya no aguanta el mal olor de la ciudad Twitter se está mudando a la ciudad Bluesky (está subiendo como la espuma: ayer anun­cia­ron que se habían creado 1 millón de cuen­tas nuevas en solo 24h, y ahora mismo ya van por 18 millo­nes de usua­rios) así que es muy proba­ble que las perso­nas que cono­cías en Twitter también se hayan hecho una casa allí.

2. El país « Redes socia­les libres » o Fediverso

Por otro lado, tene­mos el país « Redes socia­les libres » (también cono­cido como Fediverso) que es un país que no tiene propie­ta­rios y cuyas ciuda­des no perte­ne­cen a nadie y tienen barrios que prin­cipal­mente están admi­nis­tra­dos por perso­nas volun­ta­rias, que dedi­can su tiempo libre a hacer de su espa­cio un lugar acoge­dor.

Este país Fediverso, al igual que el otro, tiene también ciuda­des, donde se pueden hacer más o menos las mismas cosas que en las redes que ya cono­ce­mos.

Por ejem­plo, está la ciudad Pixel­fed, que es equiva­lente a Instagram, y que es donde está la gente que comparte fotos. También está la ciudad Peer­tube, equiva­lente a Youtube, donde está la gente que comparte vídeos. O la ciudad Bookwyrm, equiva­lente a Goodreads, donde se reúnen « lletra­fe­rits » (letra-heri­dos) para compar­tir libros y lecturas (aquí yo he creado y cuido un barrio con perso­nas maravi­llosas: Lectura.Social). Y por supuesto, está también la ciudad Masto­don, equiva­lente a Twitter, para textos cortos.

En este país decía­mos que las ciuda­des tienen barrios. En una ciudad tradi­cio­nal como Madrid (España) tienes distin­tos barrios, cada uno con sus parti­cula­ri­da­des. Como pequeña mues­tra, Chueca es cono­cido como el barrio gay, el barrio de Sala­manca es cono­cido por el ser el barrio de la gente rica o Pueblo Nuevo es un barrio obrero (perdo­nadme las perso­nas de Madrid si hablo con trazo grueso).

Obvia­mente que tú vivas en un barrio no quiere decir que no puedas hablar con gente del resto de barrios de tu ciudad. Además, tú puedes vivir en Chueca y no ser gay, por ejem­plo. Pero claro, si eres una persona homófoba de mierda a lo mejor Chueca no es el mejor barrio para ti, y no parece buena idea salir con una pancarta anti-gay salvo que quie­ras que te echen del barrio.

La ciudad Masto­don y sus barrios

En la ciudad Masto­don pasa pare­cido y también hay barrios, con sus reglas. Estos barrios tienen distin­tos nombres como Masto­don.social o Masto.es. Hay un montón de ellos y al igual que en el caso de Madrid, que tengas casa (tu cuenta) en uno u otro barrio no impide que hables y sigas a la gente de los otros barrios de la ciudad Masto­don. Tener una casa en la ciudad Masto­don es tan senci­llo como ir a uno de esos barrios y crearte una cuenta allí (a mí me gusta mucho, por ejem­plo, Masto.es), no tiene mayor compli­ca­ción*.

*Si has leído antes en algún sitio la pala­bra « instan­cia » o « servi­dor » y te ha sonado a chino, no te preo­cupes, se refiere a eso, a los barrios.

Al igual que en el ejem­plo de Chueca, si resulta que tu barrio de Masto­don es un espa­cio creado para que perso­nas gays/trans se sien­tan seguras y tú te dedi­cas a insul­tar a esas perso­nas, segura­mente te bloqueen la cuenta y te tengas que ir de ahí. De hecho cada barrio tiene sus propias reglas, que decide la persona o el grupo de perso­nas que lo admi­nis­tra (en las ciuda­des del país Fediverso « admi­nis­trar » y « cuidar » suelen ser sinó­ni­mos).

También te puedes crear por tu cuenta un barrio en la ciudad Masto­don solo para ti, con tus propias reglas si quie­res, aunque esto es ya nivel avan­zado y no es para quien llega por primera vez a la ciudad.

Lo bueno de los barrios de Masto­don es que te puedes mudar en cual­quier momento de uno a otro. Por ejem­plo puedes llegar primero al barrio Masto­don.social que es el más gene­ra­lista y donde hay gente de todo tipo y en todos los idio­mas, y luego mudarte al barrio Masto.es, donde hay gente que habla espa­ñol, o Masto­don.eus si prefie­res escribir en euskera, o a Tkz.one que es un barrio centrado en cómics y vide­ojue­gos, también en espa­ñol (aquí ellos mismos se defi­nen como « tu barrio friki« ). De todas formas, como en los barrios de cual­quier ciudad, estés en el que estés podrás seguir hablando con las perso­nas de los otros barrios, así que tampoco es tan impor­tante para tener tu casa en la ciudad Masto­don.

Aquí un apunte: hay algún barrio de Masto­don que está lleno de gente chunga como nazis. Bueno, pues no pasa nada porque la mayo­ría de los barrios son de gente normal y enton­ces bloquean a los barrios nazis de Masto­don y tú ni te ente­ras que exis­ten, porque se quedan ahí a sus cosas nazis y no moles­tan en los demás barrios. Esto es una gran ventaja sobre la ciudad Twitter, donde como no hay barrios todo está ahí mezclado y enton­ces te puedes acabar cruzando con un nazi que haya por ahí suelto, y donde, de  hecho, todo está pensando para que las perso­nas que más gritan tengan más visibi­li­dad.

Las vías de tren que comu­ni­can ciuda­des

Volviendo al país Fediverso o « Redes socia­les libres », decía­mos antes que hay varias ciuda­des. Masto­don es una de ellas. Pixel­fed (para fotos) o Peer­tube (para vídeos) son otras. Lo que es dife­rente con respecto al país « Redes socia­les priva­ti­vas » (el de Twitter, Instagram o Bluesky) es que las ciuda­des no tienen mura­llas y se comu­ni­can entre sí por unas vías de tren que compar­ten las mismas carac­te­rís­ti­cas (por ejem­plo, si las vías de tren en Madrid tuvie­ran un ancho dife­rente a las vías de tren en Vitoria, no podría haber trenes entre Madrid y Vitoria).

¿Y esto para qué sirve en el Fediverso? Pues esto sirve para que los datos entre unas ciuda­des y otras puedan viajar por esas vías y entrar y salir de las ciuda­des. Así que si tú estás en la ciudad Masto­don pero te apetece leer a alguien de la ciudad Pixel­fed (el equiva­lente a Instagram) basta con que busques el nombre de esa persona y el nombre de su barrio (por ejem­plo yo tengo una casa en @casa­tiajuliaatpixel­fed [ punto ] social* ) desde tu mismo Masto­don, y enton­ces te apare­ce­rán en Masto­don como por arte de magia las publi­ca­cio­nes de esa casa/perfil de Pixel­fed. * pixel­fed.social es uno de los barrios de Pixel­fed, quizás el más cono­cido, pero hay más, como luzeed.org.

Y aún más, además de leer (insisto, sin salir de Masto­don) esas publi­ca­cio­nes de Pixel­fed, también podrás comen­tar­las o poner favo­ritos, y tu comen­ta­rio o tu fav apare­ce­rán automági­ca­mente en Pixel­fed. Todo gracias a que las ciuda­des del país Fediverso están conec­ta­das entre sí por esas vías comu­nes (a esto se llama « protocolo » y el nombre concreto del protocolo aquí es « Acti­vityPub », lo comento por si lo has leído en algún otro sitio y te ha sonado a chino, como es normal).

A esto de que unas ciuda­des/redes se puedan comu­ni­car unas entre otras y que sus datos puedan salir y entrar entre ellas (recor­de­mos, no tienen mura­llas y compar­ten vías de tren con igua­les carac­te­rís­ti­cas) es a lo que se llama « fede­rarse », de ahí el nombre del país Fediverso.

Los puen­tes que conec­tan Bluesky y Masto­don

Resulta que aunque Bluesky y Masto­don sean ciuda­des de dife­ren­tes países, existe un puente que une las dos ciuda­des. Gracias a este puente, si estáis en Bluesky puedes seguir cuen­tas de Masto­don y viceversa. Esto lo explica muy bien @teclistaatmasto [ punto ] es en este hilo. Copio aquí una parte:

¿Qué es el efecto red? Que un sistema vale más cuanta más gente está usán­dolo. Cuan­tos más contac­tos y conte­ni­dos haya en Bluesky, más gente querrá usarlo. Quie­nes esta­mos en Masto­don lo hace­mos igno­rando el efecto red: prio­riza­mos la ética del software libre a que no haya tanta gente.

Pero no todo el mundo tiene esa prio­ri­dad y la conver­sación se está yendo mayorita­ria­mente a Bluesky. Por suerte, hay una opción para que todes poda­mos dialo­gar: #BridgyFed permite espejar una cuenta de Masto­don en Bluesky, o viceversa. Es faci­lí­simo de acti­var: https://fed.brid.gy/

Yo lo he probado ahora, a raíz de leer a @teclista y es fácil de configurar. Solo se trata de seguir a una cuenta-crea­dora-de-puente desde la ciudad/red que estés y mági­ca­mente se crea un clon en la otra ciudad/red. Tú sigues publi­cando igual donde sea tu red/ciudad prin­cipal y ese conte­nido aparece automá­ti­ca­mente en una cuenta nueva que se crea (también automá­ti­ca­mente, sin que tengas que hacer nada) en la otra ciudad.

No parece mala idea que la gente de Masto­don y la gente de Bluesky puedan leerse sin salir de su ciudad, a pesar de que sean de países distin­tos. Pero también tiene sus incon­ve­nien­tes, como los que comenta aquí @angelesatmastorol [ punto ] es (angeles[at]mastorol[dot]es). De hecho es deci­sión de cada barrio si abre o no las puer­tas de ese puente por cues­tio­nes como priva­ci­dad y seguri­dad de los datos.

Para mí lo bueno de este puente ahora mismo es que me permite publi­car en Masto­don y que la gente pueda leerme desde Bluesky. Lo malo de este puente es que acabe siendo como las carre­te­ras que llega­ron a los pueblos en su día y que en vez de servir para que llegara la pros­pe­ri­dad a los pueblos sirvie­ron para que la gente saliera del pueblo y ya no volviera más.

También es impor­tante desta­car que este puente perfec­ta­mente podría ser un caba­llo de Troya y parte de una estra­te­gia EEE (Embrace, extend and extin­guish), o sea, lo típico de adop­tar algo, hacerte la voz cantante de ese algo y luego matarlo porque ya no te inte­resa más, tal y como cita @porruatmasto­don [ punto ] eus.

Dos refle­xio­nes sobre Masto­don

Al entrar por primera vez, puede pare­cer un desierto

En Masto­don no hay un algoritmo como en Twitter (o en Bluesky) que nos mues­tre ya nada más entrar conte­ni­dos varios para que nos quede­mos engan­cha­dos.

Esto hace que al entrar la primera vez igual no sepa­mos muy bien qué hacer. Se trata de ir siguiendo a gente de tu mismo barrio, por ejem­plo, que a esos sí los verás, y de ir inte­rac­tuando. Cuan­tas más perso­nas sigas, más lleno estará tu timeline y antes comen­za­rás a sacarle partido. Además, si pones un toot de #presen­ta­cion y lo dejas fijado la gente que sigas podrá verlo y decidir si le inte­resa seguirte de vuelta.

En fin, es una red en la que quizás lo que cuesta más es arran­car, pero una vez te vas creando tu comu­ni­dad allí, es una bendi­ción no tener algoritmo que te marque cuál es el tema del día con el que indig­narte. Todo es mucho más pausado.

Una cosa que me encanta de esta red es que la mayo­ría de la gente es muy respe­tuosa con el resto y que por ejem­plo casi todo el mundo añade « alt » a las imáge­nes, que es una descrip­ción para que las perso­nas ciegas o con proble­mas de visión no se pier­dan nada.

¿Qué tiene Masto­don (y el Fediverso) de distinto?

Esto lo he leído en un toot de Masto­don a @roberatmasto [ punto ] es (el admi­nis­tra­dor del barrio Masto.es) y me parece inte­re­sante traerlo aquí como refle­xión:

Hay que conside­rar que mucha gente está en Masto­don no solo porque quiera « Twitter pero sin Musk », sino también porque:

– No quie­ren plata­for­mas que se lucren a cambio de vender tu priva­ci­dad y contro­lar tu expe­rien­cia.
– Quie­ren redes que no estén contro­la­das por una única persona/empresa.
– Ya saben cómo termina la historia de apli­ca­cio­nes corpo­ra­ti­vas (el ciclo de la « enshitti­fi­ca­tion »* ) y no quie­ren formar parte de ello.

Se trata de no come­ter los mismos erro­res que lleva­ron a Twitter a esta situa­ción, promo­viendo otro modelo de redes socia­les.

* « enshitti­fi­ca­tion » se puede traducir como « enmier­difi­ca­ción » y se refiere al proceso por el que las plata­for­mas acaban siendo cada vez peores y más llenas de mierda: « primero, son buenas con sus usua­rios; luego abusan de sus usua­rios para mejorar las cosas para sus clien­tes comer­cia­les; final­mente, abusan de esos clien­tes comer­cia­les para recupe­rar todo el valor para ellos mismos. Luego, mueren » (Cory Doctorow; fuente: Wikipe­dia)

¿Qué he elegido yo y por qué?

Si habéis llegado hasta aquí creo que tenéis claro que yo he elegido Masto­don, de hecho, estoy allí ya desde 2018, incluso antes de Musk comprara Twitter. No he cerrado mi cuenta en Twitter, pero estoy mucho más activa en Masto­don.

Bási­ca­mente estoy ahí por los moti­vos que expone Rober en el punto ante­rior y además estoy muy contenta con las perso­nas que he ido cono­ciendo en la ciudad, con las que hablo un poco de todo (desde reco­men­dar­nos calce­ti­nes y tien­das de té hasta consul­tar dudas de cómo crear webs senci­llas). Incluso he conse­guido encar­gos de trabajo en Masto­don ahora que soy agente del Kit Digital.

Estoy tan contenta que me he liado la manta a la cabeza y he creado dos barrios en dos ciuda­des del Fediverso. Estos barrios son Lectura.Social (de la ciudad Bookwyrm, equiva­lente a GoodReads, donde se compar­ten lecturas) y Escritura.Social (de la ciudad Write­Freely, un sistema de blogs minima­lis­tas). Además, ofre­ce­mos varios servi­cios listos para usar sin mayor compli­ca­ción: https://comu­ni­dad.lectura.social/servi­cios

A mí me entu­siasma poder crear espa­cios libres, que no sean propie­dad de un millo­na­rio y en los que se tejen redes sin que haya ningún inte­rés oscuro o robo de priva­ci­dad y datos de por medio.

Antes me llevaba más disgusto porque la gente prefiera irse a un país de ciuda­des gober­na­das por millo­na­rios en vez de a un país de ciuda­des gober­na­das por perso­nas, pero ahora lo llevo mejor. Entiendo a quien prefiera irse a Bluesky porque hay más gente (ese efecto red que mencio­naba antes @teclista) y porque se parece mucho en diseño a Twitter y la gente prefiere algo lo más pare­cido a lo que ya conoce.

Ayer me creé dos cuen­tas en Bluesky por si acaso, para no perder los nicks que llevo años usando en redes: @editora y @casa­tiajulia. Me insis­tió mi guapa en ello y le he hecho caso. No me parece mal tener esa mínima presen­cia ahí y también he acti­vado lo del puente entre Masto­don y Bluesky para ver qué tal va (quizás lo quite en breve porque no tengo muy claro qué hace luego Bluesky con mi conte­nido y quizás prefiero más priva­ci­dad).

En fin, que si habéis leído hasta aquí no sé si os habré acla­rado algo, pero muchas gracias por estar aquí. Nos vemos por este blog o cual­quiera de esas redes/ciuda­des.

pd: Después de expli­carle todo este rollo a mi amiga Marta (la que menciono al inicio del post y que se dedica al mundo del cine) me dijo que yo daba para un docu­men­tal y me hizo mucha gracia. Ella estaba toda conven­cida: « Sí, sí, lo llama­ría « La chica de la BlackBe­rry » y te pondría ahí a contar tus cosas frikis de redes, fediverso y demás, al mismo tiempo que te sien­tas en el poyo de la plaza con las señoras de tu pueblo » XD

noviem­bre 16, 2024 En 11. Inter­net y tecno­logía

 

Foto: Señoras de mi pueblo espe­rando al pana­dero en la plaza: la Presen, la Consuelo, la Mari Flor, la Espe­ran­cita (DEP) y la Emilia.