Desde el lado oscuro de los hábitos tecnológicos: riesgos asociados a los usos juveniles de las TIC

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Àmbits de Treball

El estu­dio de los hábi­tos digi­ta­les y las percep­cio­nes juve­ni­les alre­de­dor de los mismos es una línea en la que el Centro Reina Sofía de Fad Juven­tud tiene ya un impor­tante reco­rrido. Lo hemos abor­dado desde las opor­tu­ni­da­des y las expec­ta­ti­vas perci­bi­das, desde las prác­ti­cas asocia­das a posi­bles ries­gos o a través de ámbi­tos más concre­tos vincu­la­dos al uso de panta­llas y el mundo online, como el conjunto de acti­vi­da­des asocia­das al ocio digi­tal, por ejem­plo.

En esta ocasión, y gracias a la finan­cia­ción de la Dele­ga­ción del Gobierno para el Plan Nacio­nal sobre Drogas, anali­za­mos la percep­ción juve­nil en rela­ción a los ries­gos asocia­dos a las tecno­lo­gías, pues las eviden­cias sobre la iden­ti­fi­ca­ción o no de dichos ries­gos, así como la valo­ra­ción de los mismos, son claves en la elabo­ra­ción de progra­mas y campa­ñas de preven­ción para traba­jar con adoles­cen­tes y jóve­nes.

La pobla­ción encues­tada, chicos y chicas de entre 15 y 29 años, reco­noce que pasa dema­siado tiempo delante de las panta­llas, y hay porcen­ta­jes preo­cu­pan­tes que seña­lan, por ejem­plo, el problema del acoso digi­tal, el consumo de porno­gra­fía o el juego de apues­tas con dinero. Pero al pregun­tar por lo que más preo­cupa y los prin­ci­pa­les ries­gos iden­ti­fi­ca­dos, éstos provie­nen funda­men­tal­mente de las prác­ti­cas que reali­zan terce­ras perso­nas en la red, ante las que hay que prote­gerse, pese a lo que detec­ta­mos que no todos atien­den con celo al cuidado de su priva­ci­dad en su expo­si­ción pública en redes socia­les. Y algu­nas cifras invi­tan a la refle­xión colec­tiva ante un tema que genera mucha preo­cu­pa­ción y contro­ver­sia, y sobre el que se están propo­niendo medi­das de control y media­ción: un tercio de las perso­nas jóve­nes no habla con nadie de lo que hace en inter­net, y más del 40% no ha reci­bido reco­men­da­ción de nadie de su entorno sobre cómo mejo­rar su segu­ri­dad o compor­tarse en inter­net.

Confia­mos en que los datos que propor­ciona este estu­dio contri­bu­yan al debate a través de las eviden­cias, así como a la gene­ra­ción de medi­das y propues­tas que tengan en cuenta el relato juve­nil, su propia valo­ra­ción del universo digi­tal con sus luces y sus sombras.